lunes, 17 de septiembre de 2012

Primer día en Moscú


A las 4 de la mañana, todavía con alguna legaña en los ojos, mis primos nos llevan al aeropuerto de Madrid, porque a las 6:35 sale nuestro avión con destino Moscú. Hacemos escala en Bruselas, y apenas disponemos de 30 mins. para dejar un avión y llegar al otro. El trayecto para llegar al segundo avión se nos antoja interminable, ¿no podían haber puesto la puerta de embarque un poco más cerca?. Llegamos con la lengua fuera, pero llegamos, que es lo importante, aún así nos asalta la duda, ¿nuestras maletas tendrán la misma suerte?.

Son ya las 15:30 (2 horas más que en España) cuando aterrizamos en el aeropuerto Domodedovo de Moscú. Nos acercamos hasta la cinta por donde salen las maletas de nuestro vuelo Madrid-Moscú y después de un buen rato esperando, un empleado del aeropuerto nos indica que en esa cinta van a empezar a salir las maletas de un vuelo que viene desde Tokio. ¡¡¡No hay más maletas de nuestro vuelo!!!. Por primera vez sufrimos la temible cola de la Oficina ‘Lost & Found’, donde tendremos que rellenar la correspondiente hoja de reclamación indicando toda la información necesaria sobre nuestras maletas: peso, marca, valor (para aquel al que no le haya pasado, indicad un valor elevado, por si acaso, nosotros pusimos 2.000 euros por maleta), ...

No sólo es nuestra primera vez perdiendo maletas, si no que también es nuestra primera vez contratando un viaje organizado con más gente (el viaje incluye vuelos, alojamiento en pensión completa, desplazamientos y guía). Por lo que después de rellenar la reclamación, salimos de la Oficina 'Lost & Found' y vamos a buscar a nuestra guía, Natalia. También conocemos a dos chicas madrileñas que van a estar con nosotros en el viaje organizado, Nati y Silvia. Después de las presentaciones, subimos al coche que nos llevará hasta Moscú, a unos 60 kms. del aeropuerto. La guía nos informa de que éste es el aeropuerto más alejado de Moscú.

Después de llamar al seguro para dar parte de la pérdida de las maletas, la guía nos pone al corriente del itinerario para estos días, así como de algún que otro contratiempo...
- Durante estos días tiene lugar el Festival Internacional de Bandas Militares, denominado 'Torre Spásskaya', en honor a la Torre del Kremlin que aloja el reloj principal de Rusia.

La celebración dura una semana, del 1 al 8 de septiembre, y en el festival participan tanto bandas militares de Rusia, como de otros países extranjeros.

Este año se celebra por quinta vez y el tema principal es el 200 aniversario de la victoria de Rusia sobre las tropas de Napoleón, en la guerra de 1812.

Debido a estas circunstancias, parte de la Plaza Roja estará rodeada de verjas y tiendas militares.

- Por otro lado, tanto hoy como mañana el centro de la ciudad estará cerrado y no podremos realizar la visita panorámica programada para mañana. Moscú celebra el Día de la Ciudad, la capital cumple 865 años desde su fundación por 'Yuri Dolgoruki' o 'Yuri el del Brazo Largo'.
De todos modos, la guía nos propone (aunque no con demasiada emoción) que mañana se podría programar una visita opcional a Sérguiev Posad, avisándonos de que estos días hay mucho tráfico y podríamos tardar mucho tiempo en llegar hasta allí y en volver. También, nos dice que la visita tendría un coste de 70 euros. Ante semejante propuesta, ni nos lo planteamos, mañana disfrutaremos de un día libre en Moscú, aunque tendremos que decidir qué visitar, porque veníamos al viaje totalmente despreocupados sin habernos informado de cuáles son los sitios de interés de la ciudad.

De momento, lo que podemos hacer es relajarnos y disfrutar de las vistas que tenemos desde el coche. Moscú se presenta inmenso, grandioso, con carreteras de muchos carriles y calles salpicadas de enormes edificios soviéticos. Con unos 1100 kms cuadrados, se ha ido extendiendo hacia el sur unos kms más, pasando de tener forma circular a tener forma ovalada.

Moscú tiene 15 millones de habitantes y la religión mayoritaria es la ortodoxa, siendo el patriarca el máximo representante de la Iglesia Ortodoxa Rusa (el equivalente al Papa en la Iglesia Católica). Los productos típicos son el caviar y el vodka, su alfabeto es el cirílico y la moneda es el rublo (el cambio está más o menos a 1 euro = 40 rublos).

Moscú es una de las ciudades más caras del mundo y también es una ciudad con muchas desigualdades, una clase poderosa de ricos frente a una clase de nivel adquisitivo bajo. Por eso, puedes ver todo tipo de coches, desde un Lamborghini carísimo a un Lada...

Una vez en el hotel, decidimos acercarnos a un centro comercial que está al lado. En el supermercado compramos lo imprescindible para asearnos: desodorante, champú, peine, etc. y de vuelta al hotel, al cruzar la calle por el pasadizo subterráneo, nos paramos en una de las tiendas que hay en el pasadizo y nos compramos unas camisetas para abrigarnos del frío. Desde el hotel vemos en Internet la previsión del tiempo para mañana y resulta que va a hacer algo de frío, aunque hoy tampoco es que haga mucho calor. De momento, para entrar un poco en calor, vamos a cenar al restaurante del hotel, un par de pizzas calentitas y pronto a descansar que mañana es nuestro primer día de visita en Moscú.

Volver

0 comentarios:

Publicar un comentario

 
Design by Wordpress Theme | Bloggerized by Free Blogger Templates | free samples without surveys