Llegada y primer día en Hania o Chania
Hoy tenemos que dejar Heraklion para ir a Hania, que se encuentra en la zona oeste de la isla. Antes de salir, hacemos buena cuenta del desayuno: café, croissants con mantequilla y mermelada, nutella, revuelto de jamón, salchichas, yogur... ¡qué hambre tenemos hoy!.
Rethymnon
Por el camino, paramos en Rethymnon, pequeño pueblo cuyo puerto se encuentra atestado de locales para comer o tomar algo. Las callejuelas que llevan al puerto también están llenas de tiendas y cafeterías. Tomamos un par de frappés para refrescarnos y seguimos nuestro camino.
Hania
Hania es sin duda, una de las ciudades más bonitas de Creta. Merece la pena pasear por el puerto veneciano del siglo XV, empezando por la "Fortaleza de Firkas" donde está la entrada al Museo Naval y llegando hasta la "Mezquita de los jenízaros". Desde aquí y mirando hacia el puerto, se puede ver el faro veneciano unido a tierra por una muralla. Esta ciudad tiene tanto encanto en parte por la mezcla de la arquitectura veneciana con la turca.
Nos sentamos en un restaurante del puerto y disfrutamos de una cena deliciosa: queso feta al 'grill', salchichas y pizza. En los restaurantes te invitan al postre, así que una vez que pedimos la cuenta, nos traen un poco de bizcocho y helado junto con un par de vasos de chupito y una botellita de 'rakí', el aguardiente típico de Creta.
Aprovechamos la jornada para comprarnos un par de libros:
- Homero, Ilíada de Alessandro Baricco
- Creta, la batalla y la resistencia de Antony Beevor
Este segundo libro se vende mucho en Hania, por el protagonismo que tuvo esta ciudad en la "Batalla de Creta".
Nos vamos al hotel a descansar, que mañana habrá que hacer alguna excursión por la región.
Segundo día en Hania
Elafonisi
Falasarna
A media tarde, dejamos Elafonisi para dirigirnos a la parte noroeste de la isla, a la playa de Falasarna. La vegetación nos sorprende mucho por el color verde que tiene, en contraposición a lo que ya vimos en la Grecia continental. Después de unas cuantas curvas llegamos a la playa, para sacarle una foto y volvernos al hotel, que ya son horas.
A la noche, salimos a cenar a un restaurante cerca del hotel, donde pedimos queso feta al 'grill', salchichas y pastichio (canelones de bechamel, pasta, carne y de nuevo pasta). De postre, nos ofrecen sandía y 'rakí'.
En Creta, cuidan mucho la atención al cliente y siempre te sirven con una sonrisa y alguna vez que otra con una agradable conversación, como nos pasa con un camarero del restaurante, que nos cuenta sus vivencias en Cuba. Nos vamos pronto, que mañana toca madrugar ya que hemos concertado una excursión al "Desfiladero de Samaria".
Tercer día en Hania
Desfiladero de Samaria
Antes de llegar a Xyloskalos, hace una parada en un local para desayunar: café y bollo. Por fin, llegamos y nos da las entradas. ¡Empieza la aventura!. ¿Podremos acabar el cañón?.
El camino consiste en bajar y bajar hasta llegar al cauce del río, que está seco. En invierno, cierran el desfiladero, probablemente porque bajará mucha agua debido al deshielo de las montañas y resultará muy peligroso caminar por aquí.
El paseo es muy bonito, ya que caminamos entre montañas, y menos mal, que hay sombra. El camino es muy pedregoso, pero nosotros vamos bien preparados con nuestras zapatillas de trekking. Además el camino está muy bien preparado, porque hay fuentes y baños cada poco.
Después de descansar un poco, vamos en busca del guía que nos da los tickets para el barco que nos lleva a Sougia. En el barco, sólo apetece tumbarse y echar una cabezadita. Llegamos a Sougia y tomamos el autobús que nos llevará al hotel. Ya en el hotel, algo de piscina, de lectura y mucho de descanso.
¡Lo hemos conseguido!¡Hemos cruzado el cañón más largo de Europa!¡18 kms. nada más y nada menos!. Me siento muy orgullosa de nosotros mismos...
Cuarto y quinto día en Hania
¡Ay, qué dolor!¡Esto no me lo esperaba!Me estoy intentando levantar de la cama, pero es más complicado de lo normal. Me he sentado en la cama, e intento incorporarme, pero tengo unas agujetas en las piernas y glúteos que no me dejan apenas moverme. ¡Esto no me había pasado nunca!¡Cómo duelen!
Al siguiente día de la excursión al desfiladero, hacemos un intento de visita turística por Hania, a pesar del dolor de agujetas que apenas me deja moverme. Vamos al Museo Naval y aquí podemos ver una réplica de Poseidón y algunas cosas más que me llaman la atención: trirremes, birremes, un barco minoico y una reconstrucción de la "Batalla de Salamina".
Después, nos vamos al hotel, a ver si la piscina ayuda a que mis piernas se recuperen. A la noche, volvemos a hacer otro intento y nos tomamos un par de frappés en un sitio muy 'chic', en primera línea de puerto. Como hoy los paseos 'porque sí' están descartados, nos volvemos al hotel a ver si mañana me levanto con mejor cuerpo, nunca mejor dicho.
Desgraciadamente, el día siguiente la situación es muy parecida, las agujetas ¡siguen estando ahí!. Hoy nos vamos directos a la piscina, a ver si la segunda terapia acuática mejora mis dolencias. A media tarde, nos preparamos y hacemos una escapada para acercarnos a la playa de "Stravos", conocida por ser la playa en la que Zorba el griego bailaba el sirtaki.
Después vamos a Hania para ver los yacimientos de la Kydonia Minoica. Hania está situada en un antiguo asentamiento minoico, la Kydonia minoica. Paseando por Hania podemos ver excavaciones y pequeños carteles que indican los hallazgos desentarrados, todos ellos se encuentran en el Museo Arqueológico de la ciudad.
Entramos a una pastelería porque queremos comprar las 'myzithra', tartas de queso. La pastelera está convencida de que soy griega, a pesar de hablarle en inglés y decirle varias veces que no. Nos hace gracia que en todo el recorrido por la isla, la gente nos confunda con griegos e incluso después de decirles que no, algunos no terminan de creérselo. 'You have greek faces', nos dicen.
Cenamos en Hania, damos unas vueltas antes de despedirnos de esta ciudad y nos vamos con algo de pena al hotel, porque sabemos que mañana tenemos que dejar esta parte de la isla.
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miércoles, agosto 17, 2011
Mónica
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