Llegada y primer día en Agios Nikolaos
De camino, hacemos un alto en la playa de Malia para refrescarnos un poco antes de llegar. En general, en todas las playas de Creta hay duchas y también hamacas que se pueden alquilar por un módico precio. Comemos algo en la única taberna de la zona y continuamos hasta Agios Nikolaos.
Lo más peculiar de Agios Nikolaos es que su puerto conecta con un lago que o cuentan que no tiene fondo, o que una vez no lo tuvo. Alrededor del puerto y del lago, el turista puede sentarse en cualquier cafetería o restaurante para tomar algo. Así que eso es lo que hacemos, nos sentamos en primera línea de lago a tomar un par de helados y nos volvemos al hotel a descansar.
Segundo día en Agios Nikolaos
Hoy visitamos la cueva donde nació Zeus y la meseta de Lasithi.
Cueva de Dikteon y meseta de Lasithi
La diosa Rea dió a luz a Zeus en la cueva de Dikteon, en el monte Ida, el monte más alto de Creta. Allí es donde el que más tarde se convertiría en rey de todos los dioses se crió y pasó sus primeros años.
Subiendo hacia la cueva, podemos observar la meseta de Lasithi, una llanura situada a unos 900 metros sobre el nivel del mar, y que según el dueño del burro, permite el cultivo de unas patatas tan grandes, que con una sola es posible alimentar a toda una familia.
Después de la visita a la cueva, toca ¡momento compra!, del que nos acordaremos hasta que lleguemos a casa. En una tienda nos compramos un casco espartano y luego vamos a una fábrica que vende cerámica hecha a mano y compramos un jarrón.
La meseta de Lasithi también es muy conocida por los molinos. Hoy en día no se utilizan pero siguen siendo la imagen más recordada por el visitante de Lasithi.
Paramos a comer en una casa de la zona y nos dan muy bien de comer: queso local, moussaka y souvlaki. La gente es muy maja y al despedirse lo hacen con una sonrisa y la mano en el corazón :)
Elounda
A la vuelta pasamos por el pueblo de Elounda y nos damos un chapuzón en la playa. Elounda no tiene nada especial aunque si que se ven hoteles tan exclusivos que seguro que los famosos no dudan en aparecer por allí, aunque nosotros no vimos ninguno... Parece que gracias a este turismo tan exclusivo, Elounda recibe de impuestos más euros por habitante que cualquier otro lugar de Creta.
Nosotros nos conformamos con tomar un par de frappés en primera línea de puerto, ¡que también es un lujo!. Volvemos a Agios Nikolaos, donde damos una vuelta antes de volver al hotel a descansar.
Tercer día en Agios Nikolaos
Palacio de Zakros
Moni Toplou
Después de pasar mucho calor y no ver gran cosa, nos dirigimos a Moni Toplou, un monasterio-fortaleza que se visita enseguida. Se puede entrar por la iglesia y luego adentrarse en el museo. Eso sí hay que llevar los hombros tapados para no ofender a... ¿a quién?
Playa de Vaï
La verdad es que ya estamos lo suficientemente acalorados como para acercarnos a la playa de Vaï y darnos un merecido chapuzón. Es una playa con mucho encanto, arena fina, aguas transparentes y un impresionante palmeral junto a las hamacas. Se puede subir por el saliente rocoso que está al lado de la playa para tener unas vistas espectaculares. Dicen que fueron los legionarios romanos los que a la vuelta de la conquista de Egipto plantaron unos dátiles de los que crecieron las palmeras que vemos hoy en día. Aunque estas palmeras están emparentadas con las palmeras datileras, se trata de una especie diferente y única.
Después de hacer un poco de 'snorkel' (¡veo una morena de unos 30 cms!) y pasar una tarde de lo más agradable, toca dejar 'palm beach' para volver a Agios Nikolaos.
Ya en Agios Nikolaos nos vamos a cenar a un sitio muy 'chic' al lado del lago: pan cretense, queso saganaki frito, 'beef stifado with onions' y 'meat balls with tomato sauce'. Un par de expresos y a descansar.
Cuarto día en Agios Nikolaos
Plaka y la isla de Spinalonga
Hoy nos vamos hasta Plaka para coger el ferry a la isla de Spinalonga, que tiene una ciudadela veneciana donde los cretenses enviaron a los enfermos de lepra en 1903, para que no contagiaran a la población. Los leprosos hacían allí su vida en unos barracones habilitados especialmente para ellos, se casaban entre ellos y tenían su propia vida. En 1953 falleció el último de los leprosos y desde entonces ha estado deshabitada. A pesar de ello, este lugar es conocido por 'el hogar de los muertos vivientes'.
En la visita además de ver los barracones de los leprosos, recorremos toda la ciudadela veneciana donde había también la zona del mercado, iglesias, cisternas, casas, garitas, etc.
Cogemos el ferry de vuelta y nos pasamos el día en la playa de Plaka, tomando el sol, haciendo 'snorkel' y tomando unos helados y unos frappés en el bar pirata de al lado de la playa.
A la noche, salimos a dar una vuelta por Agios para despedirnos, porque ya mañana nos acercamos a Heraklion.
Dejamos Agios Nikolaos y se acaba nuestra visita por Creta...
Hoy nos damos un lujazo, un desayuno por todo lo alto: 'brownie explosion', 'chocolat muffin', café machiato y dos zumos de naranja. ¡Delicioso!
Después, dejamos Agios Nikolaos y nos vamos a un hotel que hemos cogido cerquita del aeropuerto y nos tomamos el día con mucha tranquilidad. La última visita es a Heraklion, por donde damos unas vueltas para recordar nuestros primeros días de visita a la isla, cenamos en el mismo restaurante donde comimos el primer día y damos un paseo por el puerto.¡Qué nostálgicos somos!
¡¡¡Ya toca decir adios y hasta otra!!!!
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miércoles, agosto 17, 2011
Mónica
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