Octavo día en Sicilia, dejamos Agrigento y vamos a Siracusa
Hoy nos levantamos y sin mucha prisa desayunamos y hacemos el check-out. Nos vamos a Siracusa pero antes la idea es pasar por Módica y Noto. Una vez en Módica el cansancio puede más y apenas salimos del coche. El GPS se vuelve un poco loco y nos hace pasar por unas calles muy estrechas y algunas incluso cerradas al tráfico. Llegamos a la catedral pero al ver que está teniendo un lugar un funeral tenemos que dar marcha atrás como podemos. Dejamos atrás Módica y sin detenernos en Noto, decidimos ir directamente a Siracusa. Al llegar, descansamos un poco para salir a dar una vuelta a la noche por la Ortigia, ir situándonos un poco y cenar algo. El coche hay que dejarlo en la entrada de la Ortigia en un parking porque sólo está permitido el tránsito con vehículos a los residentes. Es una zona muy bonita y limpia y todos los edificios están muy cuidados.
Noveno día en Sicilia, visitamos Siracusa
Hablemos un poco más sobre Siracusa.
Al principio, la gestión del poder en Siracusa estaba concentrada en las manos de los "gamoroi" (propietarios de tierras o terratenientes) hasta que una revolución democrática los expulsó. Estos "gamoroi" tuvieron que pedir ayuda a Gelón, tirano de Gela. De modo que Gelón entró en Siracusa y derrotó a los revolucionarios. Así fue como Gelón se convierte también en tirano de Siracusa en el 485 a. de C. Fue él también quien obligó a las poblaciones cercanas a abandonar sus hogares y establecerse en Siracusa para hacerla más grande y más fuerte.
478 a. de C. la ciudad pasa a estar gobernada por el tirano Hierón
467 a. de C. después de Hierón le sucede su hermano Trasíbulo
466 a. de C. los siracusanos expulsan a Trasíbulo e instauran la democracia.
415 a. de C. los atenienses asedian Siracusa y son derrotados. Los prisioneros son encarcelados en las canteras.
405 – 367 a. de C. gobierno de Dionisio I, el tirano
La isla de la Ortigia
En el centro de la Ortigia se encuentra la "Piazza Archimede" o "Plaza de Arquímedes" donde se puede ver la "Fuente de Artemisa", diosa de la caza.
Callejeando por la Ortigia llegamos a la "Piazza del Duomo" donde se levanta majestuosa la catedral en el mismo lugar en el que antiguamente se encontraba el templo de Atenea. Es espectacular comprobar cómo en un lateral de la catedral se han conservado las columnas del antiguo templo, columnas dóricas del siglo V a. de C. En lo alto de la catedral puede verse la Virgen donde en su día se encontraba la estatua de oro de Atenea.
Justo al lado de la catedral, se halla el "Palazzo Municipale", sede del Ayuntamiento, donde antiguamente se encontraba el templo jónico de Artemisa, a quien estaba dedicada la Ortigia.
Un poco más adelante y a orillas del "Porto Grande" vemos la "Fontana Aretusa" o "Fuente de Aretusa", que era el principal suministro de agua de la ciudad y que los siracusanos veneraban como a una divinidad. Hoy en día en la fuente se puede ver, además de los patos, la planta del papiro.
Barrios de Acradina, Tyche y Neápolis
Cruzando de nuevo el puente de unión con la Ortigia, volvemos al barrio de Acradina. Más adelante se encuentran los barrios Tyche y Neápolis. Más arriba están las Epípolas donde se encontraban los puestos de guardia que vigilaban la ciudad y donde se puede visitar la "Fortaleza de Euríalo".
Parque Arqueológico de la Neápolis
Si continuamos la visita podemos ir viendo a la derecha las tumbas junto a la "Gruta del Ninfeo" (se denomina ninfeo al monumento consagrado a las ninfas, especialmente a las fuentes) y a la izquierda el "Teatro greco" con una capacidad para 16.000 personas.
Cerca puede verse el "Ara di Ierone II" o "Altar de Hierón II", del siglo III a. de C.
Dentro del recinto, aunque se ve mejor desde fuera, se encuentra la erróneamente denominada "Tumba de Arquímedes".
Después de la visita al parque arqueológico entramos al "Museo Archeologico Paolo Orsi" que debe su nombre al arqueólogo Paolo Orsi que llegó a Siracusa en el año 1886 y dedicó 45 años de su vida a desenterrar los tesoros de la ciudad. Lo más destacable del museo es que se pueden ver las reconstrucciones de los templos de Atenea, Artemisa y Apolo. Aunque no es lo único que merece la pena de la visita, ya que también hay esculturas griegas, de Afrodita, de Asclepio, etc.
El resto del día lo dedicamos a comer, dar paseos, sacar alguna foto más y descansar.
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lunes, agosto 16, 2010
Mónica
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