Dejamos Trinidad. Primer día en Varadero
Hoy vamos a la agencia a que nos devuelvan el dinero de la excursión a "Cayo Blanco". Nos cuesta un poco convencerles de que nos lo devuelvan pero al final lo conseguimos.
Nos despedimos de la gente de la casa con mucha pena y proseguimos nuestro viaje por la isla.
Nuestro siguiente destino es Varadero, pero antes queremos hacer una parada en Santa Clara para ver el Mausoleo del Ché y el Monumento al Tren Blindado.
En Santa Clara tuvo lugar el asalto de los revolucionarios, comandados por el Ché, a un tren blindado donde iban refuerzos contrarrevolucionarios provistos de armas y con destino La Habana. Esto ocurrió el 28/12/1958 y está considerado como el hecho decisivo para el triunfo de la Revolución. El dictador Batista huyó del país el 31/12/1958.
Por el camino pasamos por pueblos totalmente anegados y en una ocasión tenemos que darnos la vuelta para no quedarnos atrapados. En un pueblo tenemos que estar parados durante bastante tiempo porque el tren que estaba pasando en esos momentos decide detenerse, obstaculizando la calzada, hasta que los pasajeros bajan del tren.
Ya en Varadero preguntamos en varios sitios hasta que nos instalamos en un hotel. A la noche decidimos coger el coche porque para nuestro asombro no hay apenas luz en la ciudad y las aceras están bastante estropeadas. No me imaginaba que Varadero fuera a ser así, pensaba que sería una ciudad mucho más cuidada debido a la afluencia de turistas. Pero claro, tenemos que recordar que en Cuba no hay dinero para reparar nada y de hecho el hotel en el que estamos es bastante justito.
Como estamos algo perdidos, volvemos al hotel y no sabemos muy bien cómo pero acabamos en el escenario siguiendo las instrucciones del animador del hotel. Bueno, una experiencia nueva...
Segundo día en Varadero
El hotel está situado en primera línea de playa, pero en Cuba se nota la falta de recursos y lo vivimos en primera persona cuando vamos a desayunar. Seguramente debido al ciclón el hotel habrá estado unos días sin luz y parece que la comida está algo pasada.
El día transcurre con tranquilidad, en la piscina, en la playa y dando paseos por Varadero. También hacemos un tour hasta la punta de Varadero, la "Punta Hicacos" que se encuentra en la "Península de Hicacos", una lengua de arena de 20 kms, plagada de cadenas hoteleras. Lo que pienso al ver estos hoteles es que si nos hubiésemos hospedado en un todo incluido durante una semana no hubiéramos conocido la verdadera Cuba.
La anécdota del día es cuando cenamos en un restaurante donde nos tienen 45 minutos esperando un bocadillo, cuando estábamos prácticamente solos en el local. Es la tranquilidad de un país donde no existe el concepto de la prisa.
Tercer día en Varadero. Excursión a Cayo Blanco
Hoy hay que madrugar porque queremos hacer una excursión a "Cayo Blanco", después del fallido intento de ir a un cayo desde Trinidad. Nos avisan que no vamos a poder ver peces en la barrera coralina debido a que el paso del ciclón ha dejado el mar como el chocolate.
En "Cayo Blanco" nos dan de comer, como no, camarón, langosta y pollo.
El viaje en catamarán viene amenizado por un animador que después de entretenernos nos pide la propina por los servicios prestados.
La excursión incluye la visita al "Delfinario" donde deberíamos haber disfrutado de un show de delfines aunque éste transcurre un tanto accidentado debido a que el sonido no funcionaba y los ejercicios de los delfines eran bastante justos. Por supuesto, su principal objetivo era intentar conseguir clientes que se animaran a bañarse con delfines por un 'módico' precio (80 cuc/persona).
Ya en Varadero, sólo nos queda descansar en la piscina y salir a cenar algo. Como ya estamos cansados del pollo, langosta y camarón, nos decantamos por algo de pizza.
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lunes, mayo 17, 2010
Mónica
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